Barcelona Essence Emilia Break
BEEB
Barcelona Essence Emilia Break
Jueves por la noche, has hecho las maletas para ese fin de semana que le regalaste para su cumpleaños. Ha sido un día duro, el tráfico loco, el gimnasio lleno de gente sudando el pastel del fin de semana, el jefe y sus memos y …por fin mañana Barcelona.
Todos tus amigos te han hablado de Barcelona, de las Ramblas y de Gaudí, de la Sagrada Familia, de la Barceloneta y sus aguas tranquilas, del Eixample y de un pequeño hotel donde pasar los mejores días del año, el Hotel Villa Emilia Barcelona.
Viernes, suena el despertador, es pronto como todos los días pero hoy tu día va a ser diferente, vas a Barcelona!!! Llegas a Barcelona, hace sol, los taxis son Amarillos y negros, te subes en uno y dices en voz alta, al Hotel Villa Emilia. Al llegar, lo primero de lo que te das cuenta es que no parece un hotel corriente, la luz a medio tono, el diseño, los muebles de época, mezclados con el diseño más moderno, el piano, majestusoso, es tan… Barcelona!!!

“Buenos días”, Ana o Gemma te dan la bienvenida, la llave de tu habitación. Coges el ascensor que te lleva a la quinta planta, abres la puerta después de que el piloto verde de la cerradura te indica que puedes hacerlo. Lo primero que notas es un agradable olor, entras y dejas las maletas en confortable suelo de parket y alfombras, te descalzas y te dejas caer sobre la comodísima cama de sábanas blancas de algodón de Egipto. Las cortinas de Pepe Peñalvert dejan que pase justo una luz que te adormece un poco. Te levantas, son las 7 de la tarde, ya has echado la primera siesta mediterranea de tu vida. Te refrescas y sales de la habitación, todo está en silencio, coges el ascensor y subes a la Terraza Emilia, donde os espera una copa de cava, la ténue música chill-out, los sofás, el aire húmedo pero confortable de Barcelona os acompaña mientras charlas totalmente relajado. Casi no te has dado cuenta y es la hora de cenar en el Zinc Bar del hotel. Es un pequeño y confortable restaurante, rojo, blanco iluminado muy ténuemente con velas, la pequeña llama de la chimenea que flanquea la pequeña sala, es un rincón cosmopolita, como Barcelona.
Os recibe Lorenzo, os acomoda en vuestra mesa y poco a poco os va trayendo vuestro menú BEEB. Delicatessen Villa Emilia, un pica pica muy especial con sabor a Francia y el Mediterráneo, una copita de vino blanco. Después, para coger fuerzas para el día siguiente, unos tiernos y suaves medallones de solomillo de buey con rúcula, queso parmesano y aceite de trufa. Es un viaje por todo el mediterráneo, ahora estamos en Italia sin movernos de la silla del Restaurante del Hotel Villa Emilia. Antes del postre, Degustación de quesos del mundo y para acabar el viaje tiramisú que ha hecho Daniel. Luego un sabroso café.
Salís, cogéis un coche que os lleve al Born, buscáis un lounge que os recomendaron vuestros amigos, un mojito y un gin tònic. Un paseo hasta el Passeig Joan Borbó al lado del Port Vell, desde donde podéis ver las luces de Barcelona reflejadas en el Mar. Volvéis al Hotel Villa Emilia cansados de un día intenso. Al día siguiente os levantáis tarde pero no pasa nada, vuestro desayuno en el Villa Emilia no tiene horarios y tras una ducha África y Paolo os lo han preparado en la Terraza junto a unas mantas, bajo las cuales os acurrucáis desayunando, no por el frío sino por el placer de estar juntos en aquella terraza tan bonita.

Escribe un comentario