La locura de los necios vs la Acción Silenciosa
La Historia está equivocada por que en demasiadas ocasiones han sido los fuertes y los más astutos los que han ganado las batallas, los que a base de abrirse camino a través de embustes, engaños y garrotazos , han escrito con sangre sobre las páginas del gran libro de la Humanidad. Pocas veces el bien, la bondad, la justicia, la empatía han logrado hacerse respetar.
El mal ,a base de dar más fuerte, gritar más y más alto, se ha hecho con el poder absoluto de esta sociedad que sólo tiene gestos bondadosos cuando hay una cámara delante, en grandes campañas de marqueting. Hemos cedido nuestro poder al de las grandes corporaciones, hemos cedido nuestra capacidad de discernir entre el bien y el mal regalando nuestro voto y nuestra capacidad de decisión a los grandes magos de la comunicación y de la política, marionetas de poderes más altos que son los que en realidad mueven los hilos.
Hemos construído una sociedad, una Historia en la que los necios son los que mandan sólo por que han sabido venderse mejor. Necios que hablan y hablan, manipulando la verdad a su placer, al gobierno de sus intereses. Hablan y hablan sin decir nada, copiando los discursos entre ellos, gritando desde sus púlpitos y cobrando sus comisiones, sueldos, derechos de pernada modernos.
Si por una vez los sabios, los bondadosos, los justos hablaran en vez de callar y dieran un gran salto adelante manteniendo incorrupta su postura; si alguno de ellos supiera explicar su ideario y aplicarlo a la vida real gobernando en base a la excelencia y no a los intereses del capital ni de los intereses de los poderosos, solo siguiendo las pautas de la justicia, de la bondad; quizás podríamos salvar este Mundo y darle un giro a la Historia de la Humanidad.
Una idea, cedo mi voto, el del más necio de mi familia, al partido, al político, a la entidad que deje de hablar y se ponga manos a la obra en silencio.
Que yo diga ahora que hay una gran crisis económica no es nada nuevo y que diga que esta crisis en realidad es el resultado de una gran crisis de valores que tarde o temprano hará que esto estalle, tampoco es una gran novedad. Ni siquiera si digo que tenemos ante nuestras narices el fin de una era y el principio de una nueva en la que quizás sí tengamos una nueva oportunidad de ceder la voz a los que realmente son justos, precisamente aquellos que piensan que no los son, a los que tratamos como locos, revolucionarios; quizás esa sí sea una idea poco extendida. El día que llegue ese momento, como necio, callaré y dejaré que hablen los sabios.
Mi no tan corta vida me ha enseñado alguna que otra lección. Una de ellas es que los que más gritan acostumbran a ser los que menos razón llevan. Los sabios y bondadosos, los que más razón tienen, no hablan, no hacen propaganda de sus actos ni de sus ideas, se conforman con trabajar en silencio. Qué gran idea, revolucionaria, la Acción Silenciosa. El trabajo bien hecho, en silencio, no anunciado a bombo y platillo.
Qué crisis tan grande, nadie ve las oportunidades, se acaba el dinero, el petróleo, crece el odio entre los países y las regiones dentro de los propios países. Me declaro apátrida desde este momento.
Qué crisis tan grande, no os mováis de vuestros asientos y creed y temed por lo que nos dicen en los medios. A eso se le llama control.
Si la crisis es tan grande…¿por qué los que dicen que quieren solucionarla no lo hacen? ¿ Por qué, como ejemplo, no dejan de gastar dinero en esas eternas campañas y precampañas electorales, en sedes sociales, en reuniones constantes ( regionales, locales, nacionales, internacionales, de distrito,…)? Votaré al partido que renuncie a todo ese dinero malgastado en representaciones, viajes de partido, mítines desde el día siguiente de las elecciones y sin decir nada, invierta ese dinero en arreglar algo, aunque sea la farola de la esquina. Aún sin estar en el poder.
Si la crisis es tan grande, por qué los que dicen ser justos y bondadosos no dejan de pelear entre ellos como perros de presa por el hueso del poder y , en silencio, dejan de malgastar el esfuerzo de los necios que en silencio mantenemos sus coches de lujo y lo invierten en cultura y en un sistema educativo que no genere una sociedad tan borreguil y tan fácilmente manipulable, o un sistema hospitalario público óptimo, o una red auténtica de transporte público eficiente, rápido y limpio.
Votaré al político, entidad, agrupación que actúe y pique a la puerta de mi casa y diga: Ferran, hemos vendido nuestras sedes sociales en el barrio y con ese dinero hemos creado un sistema educativo basado en la cultura, apolítica, apátrida, internacional, multilingüe, humanitaria y científica. Voto por ello, en silencio, eso sí.
Y nosotros, por qué no dejamos de comportarnos como necios y de actuar como ellos nos dicen, nos damos cuenta de que nada es tan importante, que todo pasa, que no hay ni una sola persona, ni religión que tenga la verdad absoluta y abrimos de una vez los ojos? Y, sobretodo, dejamos de creernos sus mentiras.
La Felicidad es algo que ni siquiera conocemos y no la sabemos reconocer cuando pasa ante nuestros ojos. Hemos creado un a felicidad totalmente ficticia hecha de posesiones, sensaciones artificiales, amor fingido, mal sexo, alcohol y botox.
